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Los sufrimientos del joven Werther

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Johann Wolfgang von Goethe  resulta un autor realmente vivaz y si alguna vez me encontrara con semejante personaje, apreciaría lo que tuviera que decir; aunque siempre mirando que tuviera con los pies en polvorosa; todo, para evitar perder mi timón como explicaré posteriormente. Por ello en las siguientes lineas intentaré recopilar algunas enseñanzas que tiene Werther antes de que perdiera el rumbo por su desmesurada falta de raíces sobre las que crecer. Quisiera empezar hablando del Wahlhemin que en  la obra se nos presenta como un nombre inventado por el propio autor, no hace referencia a ningún lugar concreto, el bosque de nogales sobre los que nuestro amigó cayó en la perdición para siempre, aquel pueblo donde nuestro protagonista encontró la paz y a donde regresó sin dudarlo cuando todo se fue al garete, sabiendo que siempre tendría una cálida bienvenida. Mi lectura que hago ante aquel capricho del autor de inventarse aquel hogar, no era ninguna decisión tomada a la liger...

La de bringas; una historia como espejo

-  Presenten en la mesa todas las soluciones que podemos dar al problema por el que hoy nos hallamos en tan espléndida  reunión; -dijo el cura a las gentes del ayuntamiento que habían aceptado aquel comité.   -Yo digo – dijo el ambicioso concejal- que esta reunión en necesaria si queremos dilapidar los ideales que nos tienen en vilo.   - ¡estoy de acuerdo!, -continuó el empresario-, las protestas están vaciando mi caja, a este paso tendré que casar a mi hija con el carnicero.   -   No creo que lleguemos a tanto señor, - tranquilizó el sacerdote-, si podemos impedirlo; dicho esto, ¿qué debemos hacer para evitar que nuestras ovejas se tornen en nuestros lobos ?  - El señor burgués poniéndose en pie, -aclamó lo siguiente- deberíamos dar incentivos a quienes siguen nuestros peones, para que frenen esta barbarie; todo el mundo tiene un precio… - ¿y quién pagará todo eso, buen señor?     Su fábrica ha cerrado por las huelgas y no tiene liquidación....

Larra; Desorden ordenado

 Un reo a la muerte.      La censura es el miedo de quienes la imponen de aceptar que cometen errores, es muy humano, no lo niego, lo practico suele ser preferible a lo moral, por eso los estados que la imponen prefieren callar las voces a tener que combatirlas. Pero, no por ser fácil es bueno, el petróleo es una fuente magnífica de energía y no por eso la lluvia acida dejará en paz a las estatuas.  Nadie dijo que la democracia fuera fácil, convencer a los demás nunca fue tarea sencilla ; pero resulta un modo de gobierno en gran parte igualitario, la opinión general del pueblo se refleja en las urnas, sin embargo aquellos que logran alcanzar la silla presidencial, disfrutan de la comodidad que esta les ofrece; tanto, que emplean el poder para hacer posible ese sueño. Pero ¿Cómo se logra en democracia el poder? ganado la confianza de los votantes y que mejor forma de lograrlo que opacar a quienes desconfían. esto mencionado una estrategia propia de este siglo, mi...

Pepona.

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               Pepita Jiménez tiene un gran poder, este libro, según mi lectura es capaz de dejarte sin aliento. Pienso, que a muchos les pasará sin pena ni gloria; otros alabarán su capacidad de hacernos saltar una lagrima entre pagina y página; y, algunos descarriados llenos de cicatrices de otros veranos, leerán este libro desde un ring, luchando consigo mismo ante una verdad que no se puede negar: que el amor todo lo puede. Porque por mucho que nades contra la fuerza del rio, tarde o temprano te quedaras sin fuerzas, sin argumentos, sin nada con lo que dar guerra, y te entregarás a la corriente.              Al pobre Luis, protagonista de esta historia le tocó una dura realidad, para la que no estaba preparado tras años encerrado en un seminario. La realidad del mundo le era ajena, no había vivido ni experimentado, su corazón se hallaba dormido después de tantas horas en misa. Sin embargo, su cabeza tenía una...

Larra; III " usted tiene cara de morir de un silletazo"

           La llegada de Napoleon a la península alteró la permapolítica residente en el reino de Castilla, de modo  igual al de los permafrost antárticos con el calentamiento de los polos, este primero había permanecido sin ninguna alteración aparente durante siglos , aunque hubiera  revueltas y otras vueltas de tuerca, la base monárquica permaneció; y mira que se lo pusimos fácil con el ultimo Austria,  pero ahí siguió el trono de hierro. Sin embargo, la llegada de  "le petit carbón", como solían decirle en la época, y sin derramar una sola gota de sangre, sacó a los reyes de España   iniciando su invasión y posterior reforma.           Esas reformas francesas se esfumaron con la vuelta del deseado, pero no las idea del cambio, ya que todavía quedaban a aquellos que insultados cómo  afrancesados ,al igual el padre, del autor de nuestro Larra; quien, caprichoso y rebelde como fue, se volvió un fe...

Larra; Nº2 ; Daltonismo

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La vida tiene un comienzo sin preguntar; la vida tiene un camino que se parece a un rio ,que va a la mar;  la vida es la mejor historia que nadie te puede contar; la vida tiene un misterio que nos obligan a encontrar; Con todo y con más, apostaré a que tu vida tiene un final.     “As í  es que al amanecer un d í a de difuntos no me asombra precisamente que haya tantas gentes que vivan; suc é deme, s í , que no lo comprendo.” Larra,M,J ,  El d í a de los difuntos de 1836, veces habr á  visto la tumba de este autor, el sol salir por donde siempre; y , de la m isma forma que lo hace el sol esta cita sigue conservando significado, un lugar, que le mantiene en este mundo.    Tal espacio, son las desgracias que a uno se le acumulan en las arrugas, dejando a quien la sufre una especie de daltonismo donde los colores se llenan de tonos melanc ó licos. Y si no me crren miremos las hojas del oto ñ o, colores realmente vivos de las hojas que d...

Larra, Én este país ; "Denominación de origen"

  Denominación de origen     Mis tardes en el hogar nunca suelen ser las mismas; unas, están marcadas por la guitarra de Jorge Drexler mientras mi madre, en la  cocina viaja por gastronomías extranjeras con la ayuda de mi hermano, otras se viven con manta y practicas al tetris para encontrar sitio en el sofá, donde todos podamos leer, hasta los perros; pero, hay una cosa que nunca desparece entre todas esas variedades, la falsa gracia de mi padre que  una historia sobre lo que impera en su trabajo, la pereza, la vanidad, y no seguimos mencionando porque ya conoces ustedes; por ejemplo de lo anterior tengo a la ultima historia, donde se describió con la indiferencia de la experiencia de como personajes “talentosos” debían sus premios y sus logros a becarios y subcontratados que eran exprimidos para sacarles el jugo de esfuerzo que después venderían como suyo.    Aquello que se repite en las anécdotas de mi padre, hoy veo que no es  moda c...